Actualizado: 6 de noviembre de 2009, 19:13 EST

Merecido premio, pero...

El Premio Nacional del Deporte tuvo un acierto al distinguir a Cuauhtémoc Blanco, pero aún necesita delinear el mecanismo con que elige a los ganadores

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Martha Guerra Por Martha Guerra
ESPNdeportes.com
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MexsportBlanco tiene bien merecido el Premio Nacional del Deporte
MÉXICO -- Antaño conquistar el Premio Nacional del Deporte sólo estaba permitido a aquellos que buscaban la gloria, más no el vivir de ella.

Y es que al profesionalismo le estaba vedado participar en un premio, que debió nacer con la intención de galardonar a lo más destacado del mundo deportivo, sin importar si se cobra o no por ello, y claro, la cordura tenía que penetrar la mente de organizadores y jurado de este premio, que tiene que ser el más importante reconocimiento para quienes se atreven a dedicarse al deporte, especialmente en países como México.

Por ello es que finalmente estrellas de la talla de Lorena Ochoa han conquistado el preciado premio que, como es tradición, se entrega el mismo día en que se celebra el aniversario de la gesta revolucionaria de este país. Y ahora el honor será nada menos que para el fútbol, algo un tanto inusual en las entregas de este galardón, que siempre prefiere inclinarse por deportes olímpicos de menor popularidad o, como en el caso de Lorena, porque hablamos de la campeona mundial de su especialidad, pero el balompié casi no había sido tomado en cuenta, a menos que se tratase a nivel colectivo, como en el caso de los monarcas del Mundial Sub-17 de la especialdiad, que lograron el cetro en Perú 2005.

Incluso a Javier Aguirre, al que se nominó en el campo de mejor entrenador, quedó desplazado por Rafael Alarcón, el coach de Lorena Ochoa, lo que echa por tierra la teoría y la polémica que muchos se han dado en impulsar al darse a conocer a Cuauhtémoc Blanco como ganador en el rubro profesional, ya que no fue precisamente por llevar al Tri a la calificiación mundialista.

Y es que sería muy pobre el resultado de un Premio Nacional del Deporte si sólo se considerara que Blanco es acreedor por ayudar a ganar un boleto mundialista, cuando de seis participantes, 3.5 obtienen el pase, lo que sería realmente mediocre.

Aquí vale tomar en cuenta que pese a que es un hombre controvertido y para muchos desagradable por su peculiar estilo, el Cuau es un jugador de gran calidad, que sabe desequilibrar al rival, que arma jugadas. En pocas palabras, que hace diferencia y cuya presencia se siente en un partido, especialmente en partidos de gran relevancia.

Y ese es al Cuau al que se galardona con un premio Nacional, al que se reconoce como el mejor jugador desde los tiempos de Hugo Sánchez, más allá de su personalidad, sus escándalos amorosos y su estilo que a muchos no atrae, pero lo cierto es que si hay un futbolista que merece la distinción, ese es precisamente, Blanco.

Más allá del hexagonal, el mexicano ha brillado en la MLS, incluso futbolísticamente por encima de un David Bechkham que sólo se mostró como un objeto de mercadotecnía en la liga del vecino país, mientras que para muchos, el Chicago Fire es otro desde la llegada de Blanco.

En México el Cuau ha tenido momentos de luz y sombra, pero como se le quiera ver, en deifnitiva, sí es un jugador que impone en la cancha, que sabe dominar a sus rivales, que encara, que busca siempre el gol y que hace que el jurado del Premio Nacional del Deporte voltee sus ojos a un deporte normalmente despreciado por ellos. Ahora bien, si merece o no el premio en efectivo, esa es otra polémica que deberán dirimir en un futuro cercano, proque resulta paradójico que se otorgue un galardón con diferencias entre unos y otros premiados, cuando a fin de cuentas se les otorga por los mismos parámetros y méritos, por su destacada actuación, por su contribución al desarrollo deportivo, por su entrega y disciplina, en fin que resulta que para unos, eso vale medio millón de pesos, ¿y para otros no?

De igual forma, resulta paradójico que a la clavadista Paola Espinosa, que por supuesto tiene todos los méritos para recibir el galardón por segunda ocasión, tampoco se le entregue el premio económico... ¿entonces por qué la nominan?

Si sólo se tiene derecho a cobrar una vez, ¿para que vovler a nominar?, y si sólo pueden cobrar los que no lo hacen en sus deportes, por considerarse "amateurs", entonces el Premio Nacional del Deporte, bien debiera analizar su reglamento para hacerlo más justo y al mismo tiempo, más prestigiado y serio para quienes lo reciben.

Así las cosas, guste o no, Cuauhtémoc Blanco recibe el premio por su trayectoria futbolística, Paola Espinosa sí, pero no, porque como es la segunda, no vale tanto como la primera, y sólo el multimedallista olímpico Joaquín Capilla y el marchista Eder Sánchez se hacen acreedores al premio económico y entonces nos preguntamos, ¿qué hacen con el dinero de los otros premiados que no merecieron, según ellos, recibirlo?

Ojalá se hagan las cosas con mayor seriedad, porque este debe ser el premio más importante del país, y su entrega debe ser tomada en serio y darle el valor real, pero con estos detalles que hacen distinciones entre unos y otros premiados, como que la entrega desmerece.

Ya dijo el titular de la Conade, Bernardo de la Garza, que estudiarán estos detalles, ilógicos por cierto, y que incluso buscarán darle mayor realce a la premiación, dedicando una fecha particular y no que se haga dentro de los festejos patrios... ojalá.


Martha Guerra es periodista deportiva desde 1988 y colaboradora de ESPNdeportes.com Consulta su archivo de columnas.