¿Qué pasa con los Cavaliers?
Tras la derrota del jueves, los Cavs alcanzaron su total de derrotas locales de 2008-09

(Getty Images)
Shaquille O'Neal anotó 14 puntos, bajó 10 rebotes y puso cinco tapas en la derrota de los Cavaliers
Cuando miro a los Cavaliers, el mayor problema que veo es la falta de versatilidad de los hombres que juegan de ala-pivote y centro.
Los mejores equipos de la NBA tienen números cuatros y cincos quienes no sólo juegan con potencia, sino que también pueden encarar el aro y correr de punta a punta. El Magic puede golpear desde adentro con Dwight Howard o lastimar desde afuera con Ryan Anderson o Rashard Lewis, cuando regrese. Los Celtics pueden jugar adentro con Kendrick Perkins y Kevin Garnett, o pueden dejar que Rasheed Wallace estire la defensa contraria con su tiro en salto.
Los Cavs son formidables con Shaquille O'Neal, Zydrunas Ilgauskas y Anderson Varejao, quienes pueden anotar desde la pintura, pero no les dan la opción de lanzar desde afuera.
Del lado defensivo, los grandotes de Cleveland necesitarán ser más ágiles si quieren ser capaces de defender los pick-and-rolls y bloquear tiros en transición.
Sigo creyendo que los Cavs son un equipo de elite, y llegados los playoffs, cualquier cosa podría suceder. Todavía es temprano en la temporada regular, pero tras su derrota ante los Bulls, 86-85, el jueves por la noche, su marca es de 3-3 y ya tienen tantos juegos perdidos en casa como su total de derrotas locales la campaña pasada.
Todo comienza con el interior y a menos que hayan hecho un acuerdo, no terminarán más que terceros en el Este. Cuando LeBron James tenga que jugar tanto de cuatro como lo hizo ante los Bulls, el perímetro de Cleveland será vulnerable. El tamaño y el atletismo de los escoltas de Chicago le dieron muchos problemas a Cleveland.
La temporada pasada Mo Williams fue elegido All-Star, pero con la adición de Shaq, su producción va a disminuir. No se encuentra en la posición indicada para poder producir al mismo nivel. No tiene la misma cantidad de toques u oportunidades, y una de las razones es que el espaciado de Cleveland no es correcto. Es un jugador rítmico, a quien cuantos más balones le pasen, mejor los aprovechará. Lo están transformando en un autómata de atrapa-y-lanza, cuando él es capaz de mucho más.
Cleveland no ganará tantos partidos como el año pasado. Los Cavs tienen demasiados especialistas. Por ejemplo, sólo LeBron, Williams y Delonte West pueden manejar el balón. Y luego miras a un equipo como Orlando, con una profundidad de 10 u 11. El Magic es el equipo más profundo de la liga. Los Lakers y los Blazers son los equipos más profundos del Oeste, pero ni siquiera ellos pueden cambiarse y combinarse como Orlando. Y por ahora Boston ha demostrado ser el mejor equipo de la Conferencia Este. De modo que a Cleveland sólo le queda jugar por el tercer puesto del Este.
¿Los Cavs deberían ser más pequeños?
Por John Krolik | TrueHoop Network
Como los Cavaliers ya han alcanzado su total de derrotas locales del 2008-09, algunos se están preguntando si la adquisición de alto perfil de Shaquille O'Neal fue el equivalente de intentar apagar un incendio con combustible Diesel.
Aunque el sólido juego de O'Neal bajo el poste le dio a los Cavaliers una nueva dimensión ofensiva y fue crítico en el triunfo sobre Washington el martes, los Cavaliers aún no parecen haber descubierto la mejor manera de integrar los talentos del grandote en su marco ofensivo.
La temporada pasada, los Cavs fueron el mejor equipo de primer cuarto por un amplio margen, y solían marcar el ritmo de los partidos con movimientos ofensivos equilibrados y dinámicos, apoyándose en jugadas de poste alto, pantallas del lado débil, y tiros perimetrales para liberar a sus anotadores. LeBron James solía completar jugadas del lado débil de la cancha, y cortes altos/bajos.
Esta temporada, los Cavs han arrancado mal la mayoría de los partidos, con una ofensiva chata y torpe intentando trabajar con el dúo frontal de O'Neal y Anderson Varejao, quienes no pueden lanzar desde afuera. En vez de salir de la gatera con energía y movimiento de balón, los Cavaliers se han limitado a descargar el balón en O'Neal para verlo trabajar.
Contra los Bulls el jueves, los titulares de Cleveland arrancaron mal. Los Cavs anotaron 12 puntos durante los ocho minutos que jugó O'Neal en el primer cuarto, y 15 puntos en los últimos cuatro minutos del segmento. Uno de los mejores momentos ofensivos de los Cavaliers en todo el partido fue al final del último cuarto, cuando aplicaron un esquema bajo con Varejao en la posición central y LeBron como ala pivote. Con esta alineación, que entró con 2:50 en el reloj, fue la primera vez que Mike Brown decidió jugar por debajo en toda la noche, a pesar de que Chicago no es un equipo reconocido por sus anotadores frontales. (De hecho, Brown había "jugado alto" con Zydrunas Ilgauskas y O'Neal juntos en la cancha en los dos períodos anteriores.)
Con una suma de 14 pies de altura y 32.5 millones de dólares de centros sentados en el banco, Cleveland inmediatamente anotó siete puntos en tres posesiones, y pudieron abrir un espacio para un triple de Mo Williams en transición que los hubiera puesto arriba en el marcador. Pero, claro, Shaq entró para la última posesión, y su incapacidad de estirar el campo de juego le permitió a Joakim Noah ponerse en posición debajo de la canasta para frustrar la última carga de James.

