¿Pura curiosidad?
Los Cowboys ansían medirse frente a los Eagles para conocer su real nivel de juego
IRVING -- Según toda la evidencia, los Dallas Cowboys son un equipo completamente distinto a la versión que salió de Philadelphia avergonzado en diciembre pasado.

El coordinador ofensivo Jason Garrett ha convertido a Tony Romo en un mariscal de campo más inteligente y paciente, que tira a quien esté descubierto sin tener favoritos. A menudo, se ha tratado de un tipo llamado Miles Austin.
Wade Phillips ha agregado "coordinador defensivo" a su titulo, tapó un hueco en la posición de profundo fuerte, y recibió una gran aportación del apoyador interno Keith Brooking. DeMarcus Ware ha salido de una sequía para volverse a convertir en un feroz cazamariscales, pese a una fractura de estrés en el pie izquierdo, y los esquineros están jugando mejor, también.
La llegada de Joe DeCamillis como entrenador de equipos especiales ha pagado enormes dividendos. Patrick Crayton ha regresado patadas de despeje hasta las diagonales en las últimas dos semanas y el especialista de patadas de salida David Buehler lleva la mejor marca de la liga, con 17 touchbacks... 17 más de las que tuvo Dallas toda la temporada pasada.
Aún así, cuando los Cowboys regresen a Philadelphia el domingo por la noche, la trama principal no será si son suficientemente buenos para encarar a los Eagles. El escrutinio llegará sobre si son suficientemente buenos para lidiar con todo lo que está en riesgo: un duelo por el liderato de la NFC Este, además del agregado de conseguir venganza contra el equipo que tan dominantemente los dejó fuera de los playoffs la campaña pasada.
Hasta los jugadores de Dallas están ansiosos por averiguarlo.
"Tengo curiosidad realmente, de saber dónde estamos", dijo el co-capitán defensivo Bradie James. "Es la oportunidad para que superemos ese tope, yo diría, porque es un juego divisional. Tenemos mucho en juego --otra vez-- y quiero saber cómo responderemos... dirá mucho acerca de varios temas".
Bill Parcells solía decir que dirigir a los Cowboys es como jugar en la sala grande de Las Vegas. Siguiendo ese criterio, este juego vuelve a ser estelar, con un horario en el que todo el mundo estará mirando. Recuerden que, más allá de los elementos dramáticos, se trata de dos equipos con marca de 5-2.
La fortaleza mental ha sido interrogante alrededor de los Cowboys por años; después de todo, no han ganado un partido de postemporada desde 1996. En apenas las últimas dos temporadas, Dallas se ha ido 13-3 en la temporada regular para perder su primer partido de playoffs, y el pasado diciembre se fue 1-3 para quedar afuera de la postemporada.
Gracias a los fracasos en la recta final de las temporadas recientes, los jugadores saben que se les recordará mucho cuando arribe el mes de diciembre. Por eso es que ganar este partido podría ayudar mucho a demostrar que las cosas han cambiado esta vez.
Y, por supuesto, perder indicaría más de lo mismo.
"Pienso que todos saben lo que está en juego en este partido, lo crucial que realmente es", dijo Crayton. "No voy a llamarlo un partido de 'vida o muerte', porque no va a definir la temporada. Pero sí creo que debemos ganar".
Phillips no ha hablado del partido final de la campaña pasada. ¿Para qué? Todos lo recuerdan.
"Queremos que el equipo de este año esté motivado por el modo en que estamos jugando y lo que estamos haciendo diferente, como equipo", dijo Phillips.
Aún así, es importante percatarse que muchas de esas diferencias se originaron en aquella debacle de 44-6.
El propietario Jerry Jones reevaluó a toda la organización después de aquel partido. Cortó a Terrell Owens y a otros jugadores, despidió al coordinador defensivo Brian Stewart y al entrenador de equipos especiales Bruce Read, y se enfocó en convertir a la ofensiva "más amigable a Romo".
La unidad rejuvenecida está promediando 411.1 yardas por partido, la segunda mejor marca de la NFL, y Romo se ha ido tres partidos consecutivos sin una intercepción por primera vez en su carrera. Dallas ha ganado los tres partidos, también.
Los Cowboys han recibido la ayuda de un calendario accesible. Sólo uno de sus triunfos llegó ante un equipo con registro ganador, y ese equipo, Atlanta, apenas va 4-3.
Philadelphia ha ganado cuatro de los últimos cinco juegos. La excepción fue su incapacidad para anotar un touchdown en Oakland. Sin embargo, el domingo pasado, los Eagles controlaron por completo a los New York Giants en camino a una victoria de 40-17. Cuando los Cowboys jugaron frente a los Giants, desperdiciaron una ventaja en el minuto final en el partido de inauguración de su nueva casa de 1,200 millones de dólares, y perdieron.
Hay algo más por considerar: Dallas y Philadelphia se han repartido triunfos en la serie en las dos campañas previas, con los Cowboys ganando ambos primeros partidos, y los Eagles imponiéndose en los partidos de vuelta.
Información de AP fue utilizada en la redacción de esta nota.






