Actualizado: 1 de noviembre de 2009, 13:42 EST

La última postal

Vettel ganó con autoridad el inédito GP de Abu Dhabi que cerró el 60º Mundial

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Martín Urruty Por Martín Urruty
Especial para ESPNdeportes.com
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Sebastian Vettel
Getty Images Sebastian Vettel festejó el triunfo y el subcampeonato
BUENOS AIRES -- Sólo por cercanía, las últimas imágenes suelen copar la memoria. Y el Gran Premio de Abu Dhabi dejó postales de una fastuosidad que la Fórmula Uno perdió este año, cuando las estrecheces financieras exigieron moderar el desenfreno presupuestario de otros tiempos.

La victoria de Sebastian Vettel, quinta de su campaña y cuarta este año, rubricada con el doblete que Mark Webber agónicamente completó para Red Bull, refrendó la sospecha de que otro destino habría tenido el 60º Campeonato Mundial si los coches diseñados por Adrian Newey hubiesen contado con la consistencia que exhibieron los Brawn del campeón Jenson Button y Rubens Barrichello.

Desde el segundo cajón de la grilla, Vettel construyó el triunfo mucho antes de que Lewis Hamilton terminara de facilitárselo con su abandono. El alemán de 22 años, al cabo subcampeón -le ganó el duelo a Barrichello con su cosecha en las últimas dos carreras- en su segunda temporada completa, apuró al campeón saliente desde el arranque.

El McLaren, triunfador en Hungría y Singapur, empezó a penar con los frenos. Hamilton, más liviano, nunca pudo estirar la ventaja más allá de 1s7. Ni siquiera con la ayuda del KERS, que en las rectas árabes -la más larga del Mundial, con 1.173 metros- puede regalar de 3,5 a 4 décimas de segundo por vuelta.

Una pasada de largo la achicó dramáticamente poco antes de la primera detención. Cuando todos cumplieron con el turno inicial de paradas, Vettel estaba en punta. Poco después consiguió mayor tranquilidad: Hamilton desertó por un problema en el freno trasero derecho y Webber, con el otro Red Bull, no pudo seguirle el ritmo.

El complejo -llamarlo autódromo sería un menosprecio- Yas Marina, construido en el más grande de los siete Emiratos Arabes Unidos, cuenta con un hotel cinco estrellas que pasa por encima de la pista, con techo iluminado que cambia de tonos, y una torre de 60 metros alimentada con energía solar, entre otros ribetes que elevan el estándar de lo conocido. Aunque se escondieron las cifras oficiales de la obra, se cuenta que el gasto trepó a 1.200 millones de dólares.

Acaso lo menos atractivo de la creación del ingeniero alemán Hermann Tilke, amigo personal de Bernie Ecclestone y arquitecto de todos los circuitos que han ido agregándose al calendario, sea lo más utilizado: el dibujo. Con demasiadas curvas de 90 grados y un tercio de la vuelta muy trabado, al trazado de 5,5 kilómetros le falta carácter.

El inédito Gran Premio que cerró el año se salvó de ser sólo una carrerita por la impecable labor de Vettel y el ímpetu con el cual el novato japonés Kamui Kobayashi (como en Brasil, sustituyó al alemán Timo Glock en Toyota) llegó a pelear con Button -en distinta frecuencia de paradas- hasta trepar al sexto lugar para sumar por primera vez.

Y por la lucha final entre Webber, que apenas podía controlar a su RB5, y Button, quien con la tranquilidad del título ganado en Brasil entregó la enjundia que se le reclamaba en la segunda mitad de la temporada, cuando manejaba para que le cerraran los números después de su seguidilla de seis victorias en las primeras siete fechas. Como en los viejos tiempos, un desbocado Red Bull y el apurado Brawn anduvieron a puro derrape en los giros finales pero no hubo cambio de posiciones.

Si Red Bull, que consiguió este año sus seis primeras victorias, no hubiera sufrido algunos errores de sus pilotos ni padecido la rotura de los motores Renault, la disputa con Brawn habría sido más cerrada.

Los RB5, se recuerda, iniciaron la temporada sin los controvertidos difusores dobles. La imagen final, el cuarto 1-2 de su corta historia, es apenas un recorte de lo ocurrido en 2009, una temporada en la cual los dos mejores equipos de 2008 terminaron peleando por el consuelo de acabar como el mejor del resto: tercero. McLaren, sin anotar, se lo ganó por un punto a Ferrari, que pasó las últimas ocho carreras con un solo auto en condiciones de anotar.

Cuando en Maranello se detuvo el desarrollo de la F60 para enfocar los esfuerzos en el coche 2010, el destino quedó sellado. Y Kimi Räikkönen, el campeón de 2007, se despidió de la Scuderia con un opaco 12º puesto que no cuenta para recordar las prestaciones del finlandés con la Rossa.


Martín Urruty es periodista especializado en automovilismo desde 1993. Trabajó en el diario Clarín y en Radio Rivadavia y fue co-autor del libro \"Formula 1 -50 años- La eterna pasión\". Actualmente es redactor del diario deportivo Olé, y además es de columnista del SportsCenter Latino de ESPN, de ESPN Radio en Rivadavia y de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.