Actualizado: 23 de octubre de 2009, 13:56 EDT

La casa no está en orden

Barcelona, Real Madrid y Liverpool perdieron de locales en la fecha de Champions

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Carlos Bianchi Por Carlos Bianchi
ESPNdeportes.com
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BUENOS AIRES -- Los dueños abrieron sus casas para recibir visitas molestas. Porque sin lugar a dudas, las derrotas como locales de Barcelona, Real Madrid y Liverpool fueron la nota destacada de la 3ª fecha de la fase de grupos de la UEFA Champions League.

UN CAMPEÓN DESCONOCIDO
Ryazantsev acertó al arco y se dio un escenario que no esperábamos. Iban apenas dos minutos de juego y Barcelona tenía que hacer dos goles para pasar a ganarle al Rubin Kazán, en el mismísimo Camp Nou.

APMessi atraviesa un bajón futbolístico
Con el transcurso del partido, se vio que al Barsa le costó mucho asentarse, no tuvo esa maestría en la circulación de la pelota. Es cierto que le faltó Henry, pero vale aclarar que el francés no es tan importante en la construcción del juego. En el monopolio del balón, los realmente importantes son los tres del mediocampo. Sin embargo, lo cierto es que los que brillaron en esa materia fueron los volantes del Rubin, que se animaron a tocar y no le dieron chances a sus peligrosos rivales.

Cuando se enfrenta al mejor del mundo, lo ideal es sacarle la pelota. O tal vez, de visitante, jugarle con un 4-4-2, quitándole espacios a sus delanteros. El juego del Barcelona, cuando la tocan los del medio, termina siempre en un lateral. El punta que recibe debe quedar mano a mano con su marcador y ahí jugar "cara o ceca". Si pasa, tienen que acercarse los compañeros para generar un desequilibrio. Por eso, cuando al equipo de Guardiola le reducen los espacios, le generan problemas. De hecho está acostumbrado a generar muchas ocasiones de gol y esta vez no tuvo tantas.

Pese a todo, tuvo la chance de anotar rápido apenas comenzado el complemento. El gol le tendría que haber dado confianza. Lo debería haber empujado a la victoria. Y eso no ocurrió. Para colmo, el que encontró el triunfo fue el Rubin. No podemos decir que fue una consecuencia lógica del juego. Gano uno, como pudo haber ganado el otro o haber terminado empatados. Fue Rubin el que pegó, lo que demuestra que estamos frente a un grupo bastante delicado, aunque en la previa no lo parecía.

También quiero hacer referencia a Lionel Messi. Parecería que estamos aprovechando que está en un bajo nivel para pegarle. Es una estupidez. Sus cualidades no se pueden negar. ¿Quién no tuvo partidos o rachas negativas? Por ejemplo, Ronaldinho hizo un buen partido ante Real Madrid, pero hace tres años que está cambiado. Lo podemos ver en Shevchenko también, que hasta hace unos años era de los mejores atacantes del mundo, no tuvo tanta continuidad en Chelsea ni Milan y ahora está en Dynamo Kiev, transcurriendo sus últimos momentos como futbolista.

Tenemos que ser conscientes de que en el fútbol uno no juega bien "cuando quiere". Uno juega bien, cuando quiere, cuando puede y cuando lo dejan. Yo no le creo a esos que dicen: "Sabés, éste jugaba cuando quería". Mentira. Muchas veces yo tenía ganas de romperla y no la tocaba. O decía: "Uh, ¿cómo hago hoy?" y hacía un partido tremendo. Por eso creo que con Lionel hay que tener la paciencia lógica. Está pasando un momento difícil, duro, en el que se lo critica bastante. Va a ser el merecido Balón de Oro por los primeros seis meses que tuvo. Pensemos que ahora quizás está pagando ese extraordinario primer semestre. Parece que todo tiene que girar alrededor de Messi, cuando en realidad él es un delantero. Puede andar bien o mal, desequilibrar o no. Pero no hay que echarle la culpa de todos los males.

¿RÁPIDA DESPEDIDA?
Liverpool, cinco veces campeón europeo, podría quedar prácticamente afuera en la próxima fecha. Aunque suene extraño. Y para un club con semejante historia, no es consuelo salir tercero de su grupo e ingresar a la UEFA Europa League.

Los Reds no sólo encadenan derrotas en Champions, sino también en la Premier League. Y cuando uno pierde la invulneralidad de su estadio, en este caso el mítico Anfield Road, hay que preocuparse. Sobre todo porque tiene "dos equipos": sale un internacional y entra otro.

Lyon
APLyon quiere otra victoria ante el Liverpool
Frente al Lyon sucedió una situación llamativa. El conjunto francés venía de perder por 2-0, en su casa, ante Sochaux, pero viajó a Inglaterra y ganó. Se encontró con un Liverpool herido, que pese a arrancar en ventaja nunca pudo tener el juego a su merced. Su rival siempre lo complicó y eso que no posee un fútbol agresivo, físico. Más bien se caracteriza por el toque.

No quiero creer que Liverpool gira alrededor de Gerrard. Dudo que haya perdido el alma cuando su capitán se retiró lesionado a los 25 del primer tiempo. Tiene otros jugadores de gran historia. Lo importante es que cuando no se puede ganar, hay que saber empatar. Y creo que Liverpool supo que no lo podía ganar, pero no conservó la igualdad y terminó con las manos vacías en su cancha, por el gol del argentino César Delgado en el descuento.

Aunque en los papeles era más que sus rivales de grupo (que no fueron campeones en sus respectivas ligas), de caer en el próximo partido, Liverpool podría quedar a seis puntos de Fiorentina, con la misma cantidad en juego. Sin dudas, es la sorpresa categórica del certamen.

En cuanto a los otros representantes ingleses, la marca Manchester United es muy fuerte. Muestra su personalidad para ir a jugar de visitante y cuando tiene que decir presente, lo hace. Dejó ir a Carlos Tevez, trajo a Antonio Valencia y hasta el momento, el ecuatoriano hizo muy bien las cosas. De hecho le dio el triunfo agónico ante el CSKA Moscú.

Además, Arsenal igualó en su visita al AZ Alkmaar y Chelsea se aprovechó de un pobre Atlético Madrid, al que goleó por 4-0 en Stamford Bridge.

UN TROPEZÓN DOLOROSO
Se presentaba todo fácil para el Real Madrid. Enfrentaba a un Milan indefinido, que en la fecha pasada debutó como local con derrota ante el débil Zurích en Italia. Aunque le faltara Cristiano Ronaldo, jugaba con los titulares, en un Bernabéu repleto. Y encima se ponía en ventaja gracias a un regalo de Dida que, pese a ser un experimentado internacional, quedaba desestabilizado para el resto del encuentro.

El brasileño tenía una pelota dominada, pero se le escurrió de las manos con tanta mala suerte que le pegó en la rodilla y se le escapó. El que lo aprovechó fue Raúl. Otro delantero que no esté a la pesca, no se da cuenta del error del guardameta. Es una cosa increíble lo del goleador español. Le está haciendo honor a su carrera.

Después llegó lo conocido. En el 2º tiempo, el gran responsable de la derrota madridista fue Iker Casillas. En el primer tanto visitante reacciona muy tarde ante el lejano remate de Pirlo a media altura. Ese gol le dio aire al Milan, pero la pelota estaba mucho más cerca de Dida.

EFEEl contraste entre Thiago Silva y Kaká, en Madrid
El Madrid fue a buscar la victoria pero, en la primera que pasó al ataque el Milan, una pelota en profundidad complicó en demasía a Casillas, quien se equivocó enormemente al salir tan lejos sin necesidad. La pelota iba hacia él. Si se quedaba en el área grande la agarraba, sobre todo con el campo mojado por la lluvia. Al salir del área, no la podía tocar. Por eso se tiró y sacó las manos. Tuvo demasiada ansiedad y eso hizo que fuera al encuentro de la pelota cuando podía esperarla. Que el balón llegara a él. Pasó de largo y chau. El brasileño Pato empujó a la red.

Eso no es todo. Se dieron cosas increíbles para un partido de esta naturaleza. ¿Cómo puede ser que Real Madrid empate con un tiro de Drenthe a 20 metros del arco? A la salida de un corner, el holandés tuvo tiempo de recibir el balón, controlarlo y rematar, cuando todos los rivales estaban dentro del área grande. Son fallas tácticas tremendas. Son desatenciones que no se pueden creer.

Pensé que el partido se iba a terminar así. A esa altura, el 2-2 era lógico. Pero el Milan encontró la victoria sin haber jugado mejor, gracias a un Pato que demostró interesantes cualidades técnicas de goleador. En su segundo tanto, metió el pie como debía para definir de volea. El Rossonero revivió, estos tres puntos le dan una moral impresionante.

Pese a su poderío, al Real Madrid le están costando todos los partidos, ya sean en la Liga como en la Champions. Y en España crecen las críticas. Pero atención: gastó muchísimo dinero en jugadores ofensivos, pero defensivamente no compró a ningún fenómeno. Tal vez ese sea su punto flojo. Debe guardar sus ilusiones de disputar la gran final en su estadio, pero también tiene que mostrar mucho más realismo a la hora de cuidar su arco.

No es sólo cuestión de mirar el área de enfrente. A los grandes campeones también los caracteriza un cierto rigor defensivo.

Felicidades.


Carlos Bianchi es el octavo goleador de la historia del fútbol mundial y el técnico que más títulos ganó en el fútbol argentino. Surgió como jugador en Vélez Sarsfield de su país, donde fue campeón en 1968, para luego destacarse en distintos clubes de Francia. Allí inició su carrera como técnico, antes de volver a la Argentina para ganar 15 títulos locales e internacionales, seis con Vélez y nueve con Boca Juniors. También dirigió a la Roma de Italia y al Atlético de Madrid de España y es eterno candidato a conducir a la Selección Argentina. Ha escrito para diversos medios de prensa y también se ha desempeñado como comentarista televisivo en distintos canales de Latinoamérica y del mundo. Consulta su archivo de columnas.