Actualizado: 27 de julio de 2009, 14:00 EDT

Sabe que los decepcionaron

Adilson Batista le pidió "perdón" a la hinchada de Cruzeiro y reconoció a Estudiantes

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Servicios de ESPNdeportes.com

BELO HORIZONTE -- El técnico del Cruzeiro, Adílson Batista, se disculpó ante la hinchada por la derrota por 2-1 ante Estudiantes en la final de la Copa Santander Libertadores, que frustró el sueño del equipo de Minas Gerais de conquistar su tercer título continental.

Adilson Batista
APBatista admitió errores en su equipo
"Quiero pedirle perdón a nuestra hinchada. Puedo afirmar que los jugadores están tristes, llorando. Tendremos que corregir muchas cosas para hacer que nuestro equipo vuelva a ganar", afirmó el entrenador, tras la derrota que calló a la hinchada de más de 60.000 aficionados brasileños que colmó el estadio Mineirao.

"Tenemos que recuperarnos de esta desilusión", comentó el timonel. "Es difícil, pero vamos a hacerlo".

"Ojalá podamos jugar bien el domingo contra Corinthians y luego derrotar (el miércoles) a Santo Andre", expresó el entrenador, refiriéndose a los próximos encuentros de su equipo. "Tenemos que tratar de recuperarnos para volver a la Copa Libertadores".

Según reportó la agencia alemana DPA, Batista admitió que sus jugadores cometieron algunos errores, principalmente después de anotar el primer gol del partido, y criticó la actuación del árbitro chileno Carlos Chandía, al que acusó de tomar decisiones perjudiciales para su equipo.

Sin embargo, admitió que la victoria del equipo argentino fue justa: "Uno podría criticar los errores del arbitraje, o apuntar las lesiones de algunos jugadores (como causa de la derrota). Pero Estudiantes fue inteligente, vivo. Además, hay que destacar el gran partido que realizó (Juan Sebastián) Verón, un jugador con mucha inteligencia táctica", afirmó.

Por su parte, el arquero brasileño y capitán del Cruzeiro, Fábio, dijo que "hay que dar los méritos al adversario".

El centrocampista brasileño Ramires declaró que "es un momento de tristeza" para todos los jugadores, justo antes de abandonar el césped del Mineirao cabizbajo y de partir al Benfica portugués, equipo en el que militará la próxima temporada.

Los restantes jugadores del Cruzeiro abandonaron el campo sin formular declaraciones, mientras que los argentinos del Estudiantes levantaban su cuarto trofeo de campeones de la Libertadores en pleno estadio Mineirão, de Belo Horizonte.