El problema no es Pellegrini

publicado: sábado, 31 de octubre de 2009 | Enviar a un amigo | Imprimir | Indice
por Fernando Palomo

BRISTOL -- El problema no es Pellegrini, aunque la primera solución que busquen en los despachos sea echarlo. Es histórico en el fútbol, que el hilo siempre se corta por lo más fino, el técnico. Para buscar responsables y alejarnos de las culpabilidades, hay que centrar miradas en quienes arman el equipo y en la cultura de comodidad que se ha instalado en el Real Madrid gracias a Florentino Pérez. A este y al que llegó al Madrid hace nueve años.

La idea debe ser futbolística, no comercial (EFE)

Impera el interés por lo comercial, antes que por el fútbol. En el Real Madrid, la caja registradora es tan importante como la portería de un campo de juego. El lunes antes de enfrentar al Alcorcón en el partido de ida por la cuarta ronda de la Copa del Rey, las oficinas del Real Madrid modificaron el horario de entrenamiento del primer equipo. Dispusieron manosear el sagrado calendario del técnico para permitir que el auto oficial del club hiciera entrega de los nuevos modelos al plantel. Antes los patrocinadores, después el fútbol.

Si por Florentino fuera, Pellegrini ya habría sido destituido. Lo que evita la entrada de la guillotina por la que pasaron cinco técnicos durante el primer "florentinato" es la presencia de Jorge Valdano. Al argentino, formado por admisión propia en España, le ofrecieron dirigir y desistió por respeto a la tranquilidad con la que vive en sus oficinas. Buscar otro técnico sería admitir un error y volver a lo que fue la etapa final de Florentino. La que agotó al mismo Valdano.

El Real Madrid ha vivido en cinco meses lo mismo que en cinco años de aquella primera etapa de Florentino. Glamour y pasarelas en la primera parte, urgencias y prisas en la segunda parte. A estas nuevas urgencias se les suma el Barcelona que no les da descanso. Que la distancia entre aquello y esto, la marque la sensatez. A Pellegrini se le conoce por ser sensato, reflexivo, nunca pasado de tono. En Valdebebas le encuentran similar a Del Bosque, el único que ha sido capaz de controlar el vestuario blanco. Un vestuario que ha triturado a varios, Capello incluido.

Hay una realidad, la exigencia del Real Madrid no coincide con el grado de compromiso de la gran mayoría en el plantel. Instalados en la burguesía del fútbol, por diseño administrativo, el jugador merengue perdió interés por luchar. Se salvan los que en la cancha siempre dejan claro su esfuerzo. Culpable de esto es el mismo responsable por rescatar de la quiebra a la institución y relanzarla hacia una era de histórica bonanza económica. A Florentino Pérez tendría que importarle tanto la coherencia de un proyecto deportivo, como los números de una caja registradora. El problema no es Pellegrini.